martes, 30 de agosto de 2011

La cena en un crucero. Royal Caribbean - Voyager of the Seas

Una de las dudas antes de comenzar las vacaciones en un crucero era sobre el servicio de cena. Buscando información en la web, tanto a través de la página de Royal Caribbean como en foros o webs sobre cruceros, no había conseguido encontrar una información clara y detallada del funcionamiento de la cena.
El desayuno y la comida estaba claro: buffet. La única duda era la calidad y variedad de la comida. Ha resultado excelente en ambos casos. Además de disponer de unos horarios realmente amplios. Por lo general estos eran los horarios: desayuno de 7 a 11 y comida de 11.30 a 17.30.

¿Y la cena?
Ésta es la experiencia a bordo del Voyager of the Seas.
Cuando haces la reserva debes seleccionar un turno de cena, 18.30 o 21.00. Seleccionamos las 21.00. No limita en ningún caso el acceso a cualquier otra actividad o espectáculo del crucero. Todo está realmente planificado para que los tiempos se cumplan a la perfección.

Hay que contar con 2 horas para la cena, incluyendo en estas dos horas una sobremesa de 15-20 minutos. La mayoría de las mesas son de 8-10 personas. Éste es el único punto de la cena que la compañía no puede garantizar y en el que la suerte juega un papel importante: los compañeros de mesa.
Está claro que por muy buena que sea la cena y el servicio, si los compañeros no están en la misma línea, la percepción global cambia.
Existe la posibilidad de solicitar un cambio de mesa si por ejemplo no hay nadie que hable el mismo idioma o si se quiere estar con más niños, o sin niños...

En nuestro caso, los ocho compañeros eran españoles de edades similares, salvo una pareja que podían ser nuestros padres, pero que aportaban la experiencia de sus 4 anteriores cruceros y por supuesto de los años vividos. Por lo tanto una vez que la suerte estaba de nuestra parte y nos habían puesto en una buena mesa, faltaba que el servicio y la comida estuvieran a la altura.

Un camarero y un ayudante se encargaban de servir a 2-3 mesas. Nuestro camarero era de la India y el ayudante filipino. Ni palabra de español (el idioma oficial del crucero era el inglés por lo tanto nada que objetar) pero tras 7 días de servicio creo que ya entendían a la perfección lo que cada uno quería en cada momento. El esfuerzo por hacerse entender y entendernos fue excepcional en todo momento.

Solamente falta la comida.
Cada noche una carta diferente compuesta de 6-8 primeros, 4-5 segundos, 2-3 platos fijos y 5-6 postres. De esta carta pedías lo que querías sin ningún tipo de limitación. 

Los primeros consistían generalmente en:
- dos sopas, una de ellas normalmente fría, tipo gazpacho, sopa de melón, etc.
- dos ensaladas, por ejemplo César o caprese.
- un plato de marisco, por ejemplo cocktail de gambas, ensalada de vieiras...
- y algún plato que variaba como un melón con jamón, verduras a la plancha, pasta, risotto...
 

En los segundos siempre había un plato de pasta, un plato de pescado, un vegetariano, un plato indio y una o dos carnes.
Los platos fijos eren unos básicos que siempre estaban ahí por si no te convencía nada del menú: salmón a la plancha, pechuga de pollo y solomillo de ternera.
 


En los postres había de todo: tartas de frutas, chocolate, helados, bizcochos, etc... 




Y como decía la compañera de mesa más experimentada: si no te gusta, pide otro que hoy invita el Capitán!

La calidad, la presentación y el servicio son equivalentes a la de un restaurante de 40-50 euros por persona. 







1 comentarios:

Jose (desde Sevilla) dijo... [Responder]

EXCELENTE!! :)

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